• Sebastián Fernando Ayala (38) vio el partido contra Inglaterra en un restaurante del Morro de Sao Paulo, donde estaba de vacaciones.
  • Durante los festejos por el segundo gol hizo la mímica que refiere al tamaño de los testículos.
  • Una empleada del bar lo denunció por racismo y ordenaron la prisión preventiva, pero Ayala volvió al país antes.